Masa X Velocidad
En el peque?o pueblo en una casa se encontraba cierta casta?a comiendo sin parar.
-S-se nota que regresó, no ha dejado de comer -decía una mujer con una gotita de sudor en la frente mientras veía a la chica comer, la mujer era de cabello casta?o también largo amarrado en una larga coleta, sus ojos eran azules y llevaba puesto un vestido verde.
-No puedo... creer que... me dejara controlar... por ese chico... -la casta?a comía sin parar notándose su cuerpo bastante gordo y lleno de grasa, su ropa estaba sucia y manchada-, y encima después de tantos a?os aparece ese tonto de Ryo, que rabia me da.
Terminó de comer y soltó un potente erupto que sorprendió a todos en la casa, luego se puso de pie y su cuerpo comenzó a moverse, su panza se achicó junto con sus brazos, muslos y cara poniéndose delgada revelado que se trataba de Belly, la cual volvió a su figura esbelta de antes relamiéndose los labios.
En otro lado se encontraba el padre de cierta morena a las afueras de su casa, a lo lejos en el gran terreno de béisbol se podía observar algo pasar a toda velocidad levantando el polvo del suelo, esta era Rhita que corría sin parar por todo el terreno encontrándose descalza, luego incluso comenzó a trepar por la pared enterrando sus pies como dagas llegando a pararse encima del muro del contorno del estadio viendo el sol salir por el horizonte.
-Así que Ryo está de regreso, hace a?os que no lo veo, esta podría ser la oportunidad perfecta -decía la chica preparándose para salir corriendo de nuevo.
Al otro día se encontraba Ryo nuevamente en casa de Dyna con esta al frente de él sentada, ambos tenían algunas vendas y curitas por varias partes de su cuerpo.
-Esto es humillante, no puedo creer que enserio me pasó eso -se quejaba la chica sujetando su nariz-. ?Enamorarme de ese maldito mono? Si claro, y encima tu mejor plan tenía que ser electrocutarnos a todos ahí dentro.
-Fue lo primero que se me ocurrió, no habían muchas opciones -le respondió el chico rascándose la nuca.
-Aish como sea, al menos ha dejado de enamorar chicas, se ha mantenido tranquilo estos días, supongo que tu idea funcionó de alguna manera -dijo suspirando cansada-, ya veo porque quieres buscar a los demás que tengan poderes, es cierto que algunos los usan de manera indiscriminada, si esa nueva organización hubiera llegado a descubrirlo a saber que le harían.
-Pues si, por eso mismo necesito hablar con el resto, por cierto me di cuenta del cambio de Belly y Rhita, digo Belly antes era más gor... -iba a decir algo, pero una mano gigantesca agarró al chico atravesando la puerta de la casa y lo lanzó contra la calle-. ?Qué demonios?
-No te atrevas a llamarme así de nuevo -le dijo la casta?a con un rostro lleno de venas de enojo de manera intimidante ante él, este de levantó con trabajo observándola, en eso sintió algo acercarse a toda velocidad.
-?Ryyyoooooooo! -apareció RHita a toda velocidad golpeando al chico con el brazo dándole una vuelta y tumbándolo al suelo-. ?Que gusto volver a verte! -le dijo emocionada riendo mientras el chico intentaba recuperarse.
-Que milagro que hayas regresado, aunque supongo que debería agradecerte por haberme liberado de aquel idiota -habló Belly sentándose en un banco de manera elegante.
-Tengo muchas ganas de competir contigo, esta vez no será como cuando éramos ni?os -le dijo Rhita acercándose y pasando su brazo por el hombro del chico.
-Veo que las dos están bastante cambiadas, supongo que es por sus deseos -les dijo el chico suspirando cansado.
-?Así es! -gritó Rhita con emoción mostrando la pierna donde traía la cicatriz-. Como bien sabes desde peque?a me operaron la pierna y siempre tuve ese problema de no poder caminar bien con ella -comenzó a contar con una gran sonrisa-, aquella noche de tormenta... mi deseo fue tener piernas fuertes y resistentes y se me concedió obteniendo las mejores piernas del mundo -comenzó a saltar de manera llamativa dando patadas en el aire-. ?Son increíblemente resistentes y fuertes, puedo correr super rápido con ellas!
-Ciertamente, sentí que mis ataques no te hacían da?o en las piernas y cada patada era como si me golpearan con un bate de acero -comenzó a analizar, luego se giró hacía Belly-, supongo que tu deseo fue dejar de ser gor... -enseguida la chica agrando su brazo y aplastó al chico sin dejarlo acabar de hablar.
-Jum sólo deseé bajar un poco de peso y ahora puedo controlar la masa de mi cuerpo, aumentándola o disminuyéndola -le dijo mirándolo de reojo.
-Debes tener cuidado con como hablas Ryo, hay damas sensibles por aquí -le dijo Rhita con una sonrisa agachándose a la altura del chico que se encontraba aplastado en el suelo con cara de pocos amigos.
-?Osea qué ahora quieres buscar a todos los chicos con deseos y convencerlos de que tengan cuidado al usar sus poderes, ese es tu plan? -preguntó Rhita algo confundida.
-Así es, al parecer no todos son cautos con los poderes que tienen y terminan causando problemas o llamando la atención, la idea es escontrarlos y detenerlos -dijo Dyna bebiendo una taza de té, todos se encontraban sentados en el patio de la casa de esta.
-Por lo menos por nosotros no te tienes que preocupar -habló Belly encontrándose comiendo unas donas-, yo y Rhita somos bastante tranquilas... bueno al menos yo, quitando lo que pasó con Kipo no suelo llamar la atención.
-Pero cada vez que digo que eres gor... -iba a terminar, pero la chica lo miró de manera asesina deteniéndose a tiempo-, agrandas tu pu?o y me golpeas.
-Es porque hablas de más -le respondió y continuó comiendo sin parar.
-Supongo que tendré que buscar a alguien más -le dijo el chico suspirando y se levantó de su asiento.
-?No tan rápido! -Fue detenido por Rhita que se levantó estirando sus brazos con una sonrisa-. Tú y yo tenemos algo pendientes, cuando éramos ni?os echamos una carrera, obviamente me ganaste porque tus pies eran mejores, pero ahora todo cambió, ahora soy yo la que tiene la ventaja y quiero aprobecharla.
-?Una carrera? -el chico intentó recordar, pero tenía muy mala memoria- supongo que no hay nada de malo con intentarlo.
-En ese caso hagámoslo, una carrera entre ustedes dos, obviamente usando sus poderes, así estarán parejos. -habló Dyna levantándose haciendo de arbitro-, para no llamar mucho la atención será una carrera por el estadio de béisbol, una vuelta entera, quien llegue primero gana.
-Perfecto -asintió Rhita haciendo estiramiento con sus piernas.
-Por mi bien, me gustan los retos -respondió Ryo con rayos en sus ojos.
Finalmente los dos se posicionaron en la línea de salida mientras Dyna y Belly los mirarán desde las gradas, esta última con una bolsa de papas fritas en la mano comiendo.
-?Preparados, listos y ya! -dio la se?al Dyna y enseguida ambos arrancaron.
Ryo salió disparado corriendo bastante rápido con su cuerpo electrificado, pero Rhita le pasó por el lado a toda velocidad sorprendiéndolo mucho tomando mucha ventaja.
-Incluso electrificando mi cuerpo para aumentar mi velocidad ella es mucho más rápida -decía el chico notándo que se alejaba cada vez más.
Ryo uso su poder magnético para jalar su propio cuerpo hacia un poste de luz pasando por el lado de Rhita, esta se sorprendió, pero enseguida esbozó una sonrisa comenzando a correr por las paredes del terreno cogiendo la primera curva continuando con la carrera, de nuevo volvió a tomar la delantera, el chico uso el mismo truco para seguir impulsándose, pero Rhita se mantenía a la cabeza, estaba llegando a la recta final, Ryo tuvo una idea y rápidamente se impulsó hacía uno de los postes de luz, se quitó los zapatos en el aire y se paró encima de los cables eléctricos deslizándose por estos a toda velocidad logrando alcanzar a la morena.
-Habla sobre no llamar la atención y se pone a surfear por cables eléctricos -comentó Dyna alzando sus lentes-, su cuerpo parece resistente a la electricidad que emite, uso eso como ventaja, además la electricidad de los cables atrae la generada por el haciendo que pueda deslizarse tan rápido, es como un teleférico.
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-Increible -exclamo Belly comiendo sin entender bien lo que decía la chica.
-?Lo recuerdo perfectamente, aquel día que me retaste! -decía Rhita corriendo a toda velocidad sudando con una gran sonrisa.
En su recuerdo ella se encontraba apartada de los otros ni?os sin poder jugar con ellos, veía su pierna y su muleta, sus ojos se aguaron a punto de llorar, pero alguien se paró frente a ella, este era Ryo.
-?Qué haces aquí sola? -le preguntó el chico agachándose a su altura.
-No puedo jugar con los demás, están molestos porque piensan que tienen que contenerse por mí y no pueden jugar como quieren -apretó sus pu?os con fuerza dejando salir sus lágrimas.
-Eso es una tontería, a mi no me importa si estás lisiada, nunca me contendría contra ti. ?Quieres echar una carrera? -le dijo mostrando una gran sonrisa deslumbrante.
-Es... la primera vez que alguien quiere correr en serio conmigo... -la chica se levantó con trabajo agarrando su muleta-, acepto el desafío.
Los dos ni?os comenzaron a correr, obviamente Ryo la dejó atrás muy rápido, pero la chica se esforzó por alcanzarlo sin que el bajara la velocidad, logró llegar a su lado riendo ambos, Lugo lo adelantó y enseguida volvió al presente encontrándose esta a la delantera a punto de ganar llegando a la meta. Ryo que venía detrás se lanzó impulsándose con su magnetismo hacia la meta, ambos pasaron casi al mismo tiempo estirándose la chica su pie y él su mano ganando este último por un milímetro, ambos se revocaron en el suelo y cayeron bastante heridos chocando con la pared. En eso se miraron y echaron a reír, luego llegaron Dyna y Belly a su posición viendo como reían.
-Me alegra que hayas vuelto Ryo -le dijo la morena extendiendo su mano.
-A mi también me gusto volver a verte -le respondió al saludo sonriente.
Después de eso el grupo de chicos se dirigió a una cafetería a comer, la que más pidió fue Belly pidiendo casi todo lo que vendían allí, la chica miraba babeándose el gran plato lleno de carne frente a ella, los otros sólo miraban con gotitas de sudor en su frente.
-?En serio vas a comer todo eso? Podrían engor... -iba a decir algo, pero Rhita le puso la mano en la boca tapándolo.
-Escucha en serio no puedo creer que lo hagas sin querer. ?Acaso eres masoquista? -le susurró la morena al oído-. Sabes que Belly la pasó mal con lo de su... ya sabes... no le gusta que se lo recuerden.
-No entiendo nada -le respondió el chico y la otra sólo se golpeó la frente desesperada por su despiste-, sigo sin entender porque le molestaba que le recuerden que estaba gorda.
-Ya está, yo te lo advertí -Rhita se levantó de su silla retirándose al igual que Dyna dejando confundido al chico que no entendía nada, hasta que vio la mano gigante de Belly aplastar el lugar donde estaba, por suerte se movió rápidamente esquivándolo, las personas alrededor comenzaron a gritar asustadas ante esto.
-Oye oye oye, no hagas un espectáculo alante de todos -le dijo el chico nervioso.
-Desde que apareciste no has dejado de mencionarlo, es una parte de mi vida que quiero olvidar y tú sigues ahí poniendo el dedo en la yaga -le dijo Belly agrandando también su otra mano-, se acabó voy a aplastarte hasta que se te olvide esa palabra.
Enseguida comenzó a lanzar una lluvia de pu?etazos a toda potencia destrozando toda la cafetería, todos comenzaron a huir asustados.
-?Es una de esos super humanos de la tele, rápido llama a AnteX! -habló una chica de la cafetería, enseguida el due?o de esta comenzó a marcar un número en su celular, Ryo se dio cuenta de esto y disparó un rayo con su dedo destrozando el dispositivo cayendo al suelo chamuscado. Mientras esquivaba la lluvia de golpe logrando salir a la calle.
-?Belly calma estás exponiendo tu poder ante todos, es peligroso! -le gritó el chico sobre un poste de electricidad, la chica le hizo caso omiso y de una palmada de su enorme mano derrumbó dicho poste haciendo al chico caer, luego lanzó un aplauso al aire atrapando entre sus manos dándole un fuerte golpe, el chico lanzó un potente corriente desde todo su cuerpo da?ando un poco las manos de la chica, esta comenzó a girar y lo lanzó atravesando una casa cayendo el chico herido y destrozado-, esto no puede ser... -al levantarse de dio cuenta que más personas estaban llamando por sus teléfonos a emergencias.
El chico rápidamente cerró sus pu?os creando campos magnéticos en estos y atrajo todos los celulares cerca de él, luego los lanzó todos contra la chica, esta en respuesta se cubrió con sus manos enormes chocando los dispositivos y rebotando sin causarle mucho da?o, luego se acercó al peliazul y lanzó otra lluvia de potentes pu?etazos hacia este, el cual los esquivó alzándose por los aires y enganchándose a un cable eléctrico comenzado a desplazarse por este hasta llegar a la chica, luego cerró su pu?o electrificado y se lanzó lanzando un pu?etazo hacia abajo, la chica le respondió con un pu?etazo de su enorme mano chocando ambos golpes en el medio, el chico empujó todo lo que pudo, pero la chica ganó en fuerza mandándolo a volar estrellándose con la carretera, al retirar su enorme mano notó su pu?o algo quemado, pero sin mucho da?o.
-Ahhhhh su brazo es demasiado grande como para electrificarlo por completo -decía el chico tirado sobre el asfalto de la carretera-, debo tranquilizarla o pronto llegarán problemas.
-Tu no sabes lo mucho que sufrí para dejar esa palabra atrás, todo lo que me esforcé para intentar ser diferente, todos se burlaban de mí y me llamaban de esa manera -decía recordando su infancia, su aspecto era parecido a diferencia que sus brazos barriga y cara estaban inchados siendo de aspecto gordo, se encontraba intentando jugar con un grupo de ni?as, pero estas se burlaban de su gordura y la llamaban gorda incontables veces, esa palabra se repetía infinitamente en su cabeza atormentándola-, por eso fue que aquella noche deseé bajar de peso, y se me consintió este grandioso poder, ahora que por fin superé ese trauma vienes tú y comienzas a repetir incansablemente esa palabra que tanto odio, te haré olvidarla a golpes.
-No se que hay de malo con la palabra -le decía el chico saltando por todos lados esquivando los enormes golpes de la chica-, después de todo no es mentira, es lo que eras antes, no debería ser usada como ofensa.
Mientras más hablaba, más hacia enojar a la chica saliendo venas de enojo en su cara, esta agarró con sus enormes manos una guagua de gran tama?o y la lanzó al chico por los aires, este sorprendido y sin poder escapar junto sus manos al frente deteniendo el enorme medio de transporte con su campo magnético, pero haciendo un sobreesfuerzo increible. Luego con toda su fuerza se lo lanzó de regreso a la chica, esta con sus enormes manos aplastó la guagua y la convirtió en una enorme pelota de metal dejando al chico sorprendido, luego le lanzó dicha pelota golpeando a Ryo y pasando de largo mientras lo dejaba herido en el suelo.
-Tienes una fuerza increíble y sus manos sin gigantescas. ?Cómo puedo hacer que se una a nosotros? -estaba pensando sin tener una idea fija hasta que se encontraran ocurrió algo, enseguida se puso de pie, la chica estaba ya frente a él apuntando a aplastarlo con su enorme pu?o-. ?Tengo algo para ti!
El chico corrió esquivando el golpe hasta llegar a un camión de carga, con su magnetismo abrió la caja de atrás y alzó el enorme camión lanzándolo hacia la chica, dentro habían cajas de comida que salieron volando hacia esta, la cual se sorprendió mucho por esto, enseguida detuvo el camión con sus enormes manos y comenzo a comer todo lo que había adentro, seguida su barriga comenzó a ancha ese un poco, de dio cuenta de esto y rápidamente dejó caer el camión y volvió a adelgazar su cuerpo volviendo sus manos también a la normalidad.
-?Bajaste la defensa! -Ryo se encontraba frente a ella apuntando con sus dedos de ambas manos hacia la chica disparando por estos un gran rayo que la impactó directamente, pero esta rápidamente agarrando sus manos haciendo que la electricidad se expandiera por su cuerpo agrandando el da?o sorprendiendo mucho al chico.
-Enga?arme con un truco tan simple... que pena das -rápidamente volvió a agrando su pu?o y golpeó al chico mandándolo a volar contra una casa atravesándola y destrozándola.
La chica jadeaba un poco encontrándose ligeramente herida por el ataque de antes, se acercó lentamente a la casa destrozada buscando se?ales de vida del chico. Ryo se alzó de repente de los escombros, tenía algo de sangre en su cabeza y alzaba ambas manos teniéndolas entrelazadas creando un campo magnetico, a su espalda se alzó un tanque de agua de gran tama?o proveniente de la casa destruida, la chica se sorprendió mucho por el tama?o.
-?Te dije que te calmaras de una maldita vez! -lanzó el tanque con todas sus fuerzas bajando sus manos en dirección a la chica, esta lo destrozó rápidamente con sus enormes manos, pero el agua se salió mojándola completamente enredando su cabello largo entre sus ojos cegándola. luego intentó caminar, pero resbaló en el suelo mojado cayéndose de espalda, cuando apartó los cabellos de su vista se encontró al chico lanzando un enorme relámpago hacia el suelo viajando este por el agua en el electrificando a la chica completamente dejándola algo quemada y soltando humo de la boca cayendo al suelo con los ojos en blanco.
En ese momento un recuerdo vino a la mente de la chica, era una época en la que ella estaba haciendo dieta, tenía mucha hambre, estaba sentada en el patio del recreo retorciéndose del hambre, en ese momento apareció Ryo y la encontró, se sentó a su lado.
-La merienda está al terminar y tu estómago está rugiendo -le dijo el peque?o.
-Estoy haciendo dieta, no quiero que me llamen más gorda -le dijo con los ojos aguados a punto de llorar.
-?Qué tiene de malo? Es como si a alguien flaco le dijeras flaco -le dijo confundiendo a la chica, luego se levantó sacando un pan de su mochila y se lo entregó-, no puedes ocultar lo que eres, es cierto que eres gorda, no tiene nada de malo que te lo digan, no te preocupes de ello, si eres feliz así como eres a nadie más debería importarle -mostró una gran sonrisa, la chica sonrió también y agarró el pedazo de pan comiéndolo, luego despertó en el presente encontrándose tumbada sobre la cama de la casa de Dyna.
-Que bueno que logramos sacarlos de allí a tiempo, los miembros de AnteX no tardaron en llegar a la escena y estuvieron haciendo muchas preguntas -le dijo Dyna notándo que ya se había despertado. ?Tu ya estás calmada?
-Si... Recordé algo que había olvidado... supongo que no es tan malo que Ryo haya vuelto después de todo -dijo suspirando con una tenue sonrisa, luego su estómago rugió acariciándolo-, tengo ambre -Dyna sólo suspiró del cansancio.
En la calle todavía se encontraba Ryo hablando con unos oficiales.
-Si ya les dije, no vi bien lo que pasaba, sólo daba un paseo por aquí -les dijo el chico rascándose la cabeza, en eso sintió una presencia detrás de él y se giró rápidamente, pero no vio nada.
-?Seguro qué es todo lo que sabes? -sonrió una voz a su espalda y volvió a girarse encontrándose con alguien nuevo, este sujeto se veía mayor y de cuerpo marcado, poseía un cabello negro puntiagudo peinado a los lados y hacia atrás con las puntas en verde, sus ojos eran afilados y de color verde, vestía con un traje de maya de color gris que parecía resistente y una enorme X de color naranja en el pecho, además en su antebrazo derecho llevaba lo que parecía un escudo con el mismo dise?o de su pecho-. Me llamo Xeta, soy un miembro de AnteX, si viste algún sujeto con poderes sobrenaturales nos serviría esa información -le preguntó acercando su rostro al del chico de manera intimidante.
-Ya le dije que no vi nada, no sé que pasó ni quienes eran -le respondió algo nervioso tratando de no apartar la mirada, estuvieron así un rato hasta que el sujeto extra?o se retiró.
-Si te enteras de algo contáctenos, estamos aquí para acabar con esa plaga de gente con poderes -le respondió mirándolo de reojo y luego se retiró.
-?Estás bien? -le preguntó Rhita a su lado.
-Si... ese tipo me da mala espina, y no se porque algo me dice que no será la última vez que lo veamos -le respondió Ryo con una mirada seria.

