home

search

Capitulo 20

  Maenut caminaba por el pasillo principal del SOPP, con el sobre de Byd aún guardado en su chaqueta. Aún no había respondido. Podía pelear con guerreros, seres interdimensionales, enemigos con cristales capaces de destruirlo todo… pero no podía encontrar cómo decir lo que quería a su propio primo.

  Sus pasos lo llevaron inconscientemente hasta el comedor improvisado, donde Sarah comía una fruta en silencio, como siempre, en una de las esquinas.

  —Sarah —dijo Maenut, cruzado de brazos.

  Ella lo miró de reojo, sin mucho cambio de expresión, pero con una ceja alzada.

  —?Pasa algo?

  Maenut se sentó frente a ella.

  —Necesito… hablar con Byd. Pero no sé cómo. Me dejó esto —sacó el sobre, aún cerrado, como si no quisiera mostrar que ya lo había leído—. Quiero responderle. Quiero arreglar las cosas. Solo… no soy bueno con las palabras.

  Sarah lo observó detenidamente. Dejó la fruta a un lado, y tras un momento de silencio, se levantó. Rodeó la mesa hasta quedar frente a él. Sin previo aviso, lo tomó suavemente del rostro con ambas manos, obligándolo a mirarla directamente a los ojos.

  The tale has been taken without authorization; if you see it on Amazon, report the incident.

  —No tienes que buscar las palabras perfectas… —empezó a decir, su voz apenas más baja, con un temblor que no solía mostrar—. Solo sé tú mismo. Sé sincero con él, como lo estás siendo conmigo ahora.

  Maenut se quedó quieto. Su respiración se hizo más lenta. La cercanía de Sarah lo desconcertó, más aún cuando ella se quedó ahí unos segundos más de lo necesario.

  Ella también lo notó. Sus ojos se movieron entre los de Maenut, luego bajaron ligeramente, hasta sus labios. Por un instante, su pulso pareció detenerse.

  Pero justo cuando ese momento se volvía más denso, Sarah retrocedió de golpe. Se alejó un paso y desvió la mirada, volviendo a tomar su fruta.

  —Olvídalo. Solo… Sé directo con él. Byd no te necesita como líder, te necesita como familia.

  —Sarah… —dijo Maenut, confuso, pero ella ya había cambiado de tono.

  —No hagas preguntas que no quieras responder, Maenut. Tú tienes que enfocarte en arreglar lo que importa. Con Byd. Con los demás. Contigo mismo.

  Maenut no insistió. Se quedó en silencio un momento, luego asintió, más claro que antes.

  —Gracias.

  Sarah solo lo miró una última vez antes de volver a su sitio. Aún no había mordido la fruta. Parecía tener la mente en otro lado.

  Mientras tanto, Byd y Dave organizaban sus notas.

  —No hay patrón —decía Dave—, pero hay un patrón emocional. Psycked elige víctimas vulnerables, frágiles o inestables.

  —?Y qué quiere con ellas?

  —Causar impacto. Ruido. Dolor.

  Byd frunció el ce?o. Cada palabra sobre Psycked lo enfurecía más. Se levantó de la silla.

  —Entonces que haga ruido con nosotros. Vamos a por él.

  Dave lo siguió. El enfrentamiento con Psycked estaba más cerca.

  Y en algún lugar, Maenut se preparaba para enfrentar otro combate… esta vez con sus emociones.

Recommended Popular Novels